¿Por qué utilizar la Cold Cream de Avène?
La Cold Cream de Avène está especialmente formulada para pieles sensibles, secas o muy secas que necesitan una nutrición intensa y protección reforzada. Su fórmula ayuda a restaurar el film hidrolipídico natural de la piel, aliviando las irritaciones y devolviendo una sensación de confort inmediato. Ideal para calmar la piel tirante o agredida por el frío, el viento o la sequedad ambiental.
¿Qué ingredientes contiene y cómo actúan sobre la piel?
Su fórmula se basa en el Cold Cream tradicional, una combinación ancestral que incluye:
- Cera blanca de abeja, con efecto nutritivo y protector
- Aceites vegetales, que aportan lípidos esenciales para reforzar la barrera cutánea
- Agua termal de Avène, conocida por sus propiedades calmantes y antiirritantes
Gracias a su textura rica y untuosa, la piel se siente reconfortada desde la primera aplicación y más resistente frente a las agresiones externas.
¿Cómo y cuándo se debe aplicar?
Se recomienda aplicar la crema dos veces al día, sobre la piel limpia y seca, realizando un masaje suave hasta su completa absorción. Puede usarse en rostro y cuerpo, y es apta para toda la familia, incluidos niños y bebés a partir del primer mes de vida.
¿La Cold Cream de Avène es adecuada para bebés?
Sí, esta crema es apta para su uso desde el primer mes de vida. Su fórmula hipoalergénica y sin conservantes está especialmente pensada para respetar la fragilidad de la piel infantil, protegiéndola de forma eficaz frente a las agresiones externas como el viento, el frío o el roce de la ropa.
¿Es eficaz frente a temperaturas extremas?
Sí. La Cold Cream de Avène ha sido testada en condiciones de frío extremo, hasta -25 °C. Gracias a su combinación de cera de abeja, aceite mineral y agua termal, actúa como un escudo protector que refuerza la barrera cutánea y evita la pérdida de hidratación, incluso en los climas más severos.